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Refrigeración líquida direct-to-chip: cómo funciona y por qué importa

La refrigeración líquida direct-to-chip (DTC) lleva el refrigerante hasta una placa fría en contacto directo con el procesador, en lugar de enfriar el aire de la sala. Es la tecnología que permite refrigerar racks de GPUs por encima del límite práctico del aire, situado en torno a los 10–15 kW por rack.

El problema físico

Un acelerador moderno disipa cientos de vatios por chip, y un servidor de entrenamiento agrupa varios. El aire es un mal conductor térmico: para evacuar ese calor hay que mover volúmenes enormes, con ventiladores que consumen energía y un límite físico que llega pronto. Pasado ese límite, la única salida con aire es repartir el hardware en más racks —más espacio, más cableado, más latencia interna entre nodos.

Cómo lo resuelve el DTC

El circuito tiene dos lazos. El secundario circula por el interior del rack: el refrigerante llega por colectores a placas frías montadas sobre cada procesador, absorbe el calor por contacto directo y sale caliente. La CDU (unidad de distribución de refrigerante) intercambia ese calor con el circuito primario, que lo transporta al sistema de rechazo térmico exterior. Los dos lazos están hidráulicamente separados: el refrigerante que toca los racks es un circuito cerrado, tratado y monitorizado.

En COR01, este esquema no es un añadido para una sala concreta: cada rack se entrega con refrigeración líquida desde el diseño de la instalación.

Circuito de refrigeración líquida direct-to-chip SERVIDOR GPU COLECTOR CDU DISIPACIÓN placa fría sobre el propio chip reparto a cada servidor del rack bombea y aísla el circuito cesión del calor al exterior EL CALOR SALE POR EL LÍQUIDO → ← impulsión de líquido frío desde la CDU DENTRO DEL RACK SALA TÉCNICA Y EXTERIOR

Circuito de refrigeración líquida direct-to-chip: placas frías sobre el procesador, colectores del rack, CDU con intercambio al circuito primario y rechazo térmico exterior.

Qué gana el cliente

  • Densidad sin techo de aire: el rack aloja el hardware a su densidad de diseño.
  • Menos consumo auxiliar: mover líquido por contacto directo es mucho más eficiente que mover aire, y en JYM la energía se paga a coste real —la eficiencia va directa a tu factura.
  • Estabilidad térmica: temperaturas de chip más estables que con aire, relevante para el rendimiento sostenido y la vida útil del hardware.

¿Todo el «liquid cooling» es igual?

No, y la diferencia importa al contratar. Buena parte de la oferta que se comunica como refrigeración líquida son en realidad soluciones líquido-aire: puertas traseras o intercambiadores laterales que enfrían con agua pero disipan el calor al aire de la sala. Se despliegan rápido sobre centros que no tienen circuito hidráulico —por eso son la vía habitual de los centros diseñados para aire— pero no alcanzan ni la potencia ni la eficiencia del líquido-a-líquido, y mantienen parte del techo térmico del aire.

El direct-to-chip con CDU y doble circuito, como el de COR01, es una categoría distinta: el refrigerante llega hasta el procesador y el calor sale de la instalación por vía líquida de principio a fin. Es lo que habilita la densidad real del hardware actual y de las próximas generaciones.

La pregunta que conviene hacer a cualquier operador antes de firmar: ¿el líquido llega a mi chip, o a una puerta detrás de mi rack?

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre liquid cooling

¿Qué pasa si mi hardware no es DTC-nativo?

Buena parte del hardware de aceleración actual se sirve con opción de placa fría de fábrica o mediante kits del fabricante. Si tu equipo es solo-aire, se evalúa una configuración mixta por proyecto. Indícanos modelo y generación en la solicitud.

¿Quién mantiene el circuito líquido?

JYM opera y mantiene los circuitos primario y secundario, la CDU y el rechazo térmico, con monitorización continua de presión, caudal y temperatura por rack, visible también para el cliente vía DCIM.

¿Hay riesgo de fugas sobre mi hardware?

El secundario trabaja como circuito cerrado tratado, con detección de fugas y conexiones secas en los colectores del rack. Los protocolos concretos de la instalación se recogen en la documentación técnica que acompaña a cada propuesta.

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